Por qué un repetidor no resuelve el problema
Si el WiFi no llega bien a una habitación, lo primero que casi todo el mundo compra es un repetidor. Y casi siempre decepciona. La razón es sencilla: un repetidor capta la señal que ya le llega mal y la vuelve a emitir. Si en ese punto la cobertura es floja, lo que reparte es cobertura floja, solo que con más barras en la pantalla.
Además, la mayoría de repetidores usan la misma antena para recibir y para emitir, así que reparten aproximadamente la mitad del ancho de banda que reciben. Empiezas con una señal débil y encima la divides.
El PLC tiene un problema distinto pero con el mismo final: viaja por el cableado eléctrico, y ese cableado no se diseñó para transmitir datos. Comparte camino con la nevera, la vitrocerámica y el resto de la casa, así que el rendimiento sube y baja según la hora.
Qué hace distinto un pack de fibra con WiFi
Aquí el orden es el contrario. Primero se lleva la señal por cable de fibra hasta la habitación, sin pérdidas y sin interferencias, y solo entonces se convierte en WiFi, ya dentro de la zona donde la vas a usar.
La diferencia práctica es que el emisor de la habitación arranca con la señal completa, no con lo que ha sobrevivido a dos paredes. Es el mismo principio que usan los operadores cuando instalan fibra hasta la habitación, solo que aquí lo compras una vez y es tuyo.
Comparación honesta de las cuatro opciones
- Repetidor WiFi. Barato y rápido de poner. Vale si la señal en el punto intermedio es aceptable y solo necesitas estirarla un poco. No vale si la habitación está lejos o hay paredes de carga.
- PLC. No requiere obra y aprovecha los enchufes. Funciona razonablemente si ambos puntos están en el mismo circuito eléctrico. Rinde mal en instalaciones antiguas o con muchos electrodomésticos.
- WiFi Mesh. Buena cobertura y buena gestión del roaming entre nodos. Su límite es el mismo: los nodos se comunican entre sí por el aire, así que cada salto resta.
- Fibra plástica con emisor WiFi. Requiere pasar un cable, que es la única pega real. A cambio, la señal llega íntegra a la habitación y no depende de paredes, de la hora ni del resto de la casa.
Si puedes pasar cable, esta última gana. Si no puedes pasar cable de ninguna forma, un mesh es la mejor de las otras tres y no vamos a decirte lo contrario.
Cuándo necesitas WiFi en destino y cuándo no
Los packs con emisor WiFi tienen sentido si en la habitación vas a conectar móviles, tablets o portátiles, que no tienen puerto de red.
Si lo que vas a conectar es una tele, una consola, un decodificador o un ordenador de sobremesa, no necesitas el emisor: te basta un kit de fibra normal y conectas por cable, que además va mejor. Pagar por el emisor WiFi en ese caso es gastar de más.
El caso mixto es el más habitual: una tele por cable y el móvil por WiFi en la misma habitación. Para eso sí compensa el pack, porque el conversor te da las dos cosas a la vez.
Qué incluye cada pack
Todos llevan el kit de fibra completo (los dos conversores, el cable a la medida que elijas, los latiguillos de red, la alimentación y el cortador de fibra) más el emisor WiFi que va en la habitación de destino.
Lo que cambia entre packs es el emisor: los hay con módulo WiFi sencillo, para cubrir una habitación, y con nodo Mesh, si quieres que esa zona se integre con el resto de la red inalámbrica de la casa y los dispositivos salten de una a otra sin cortes.
Antes de comprar, comprueba esto
- Que haya canalización libre entre el router y la habitación. El cable POF tiene 2,2 mm y pasa por tubo eléctrico o rodapié, pero necesita un camino.
- Un enchufe en cada extremo, para el conversor y para el emisor.
- Qué velocidad tienes contratada. El pack te entrega en la habitación lo que entra por tu línea. Si tu fibra es de 300 megas, tendrás 300 megas allí, que es justo de lo que se trata.
Si no sabes cuál elegir
Escríbenos y cuéntanos a qué distancia está la habitación, qué vas a conectar allí y si ya tienes algún repetidor o PLC puesto. Con eso te decimos si necesitas un pack con WiFi, un kit normal o directamente otra cosa.